Actualmente residen en Europa más de doce millones de musulmanes, procedentes de todas las regiones del mundo arabomusulmán. Para la mayoría, su instalación es definitiva, e incluso dentro de la comunidad cada vez tienen mayor presencia los musulmanes de segunda o tercera generación. A la mayoría de ellos se les plantea un conflicto que, de resolverse correctamente, resultará sumamente enriquecedor: a pesar de su importancia numérica, el islam es minoritario en Europa, una situación sobre la que las experiencias son remotas y poco significativas. Ahora los musulmanes se ven enfrentados a conciliar su fe que es también un modo de vida y una concepción de la realidad social con la pertenencia a unas formaciones sociales rigurosamente laicas. A la pregunta ¿Se puede ser musulmán en Europa? responde esta obra. Y lo hace afirmativamente, a través de un recorrido por los principios religiosos y jurídicos del islam para poner de relieve su capacidad de acomodarse a la nueva situación de una forma flexible y contextualizada, a fin de evitar los indeseables extremos de la asimilación o la marginación en guetos. Primera tentativa original de pensar la condición minoritaria de los musulmanes en Europa , en los términos de Le Monde Diplomatique, esta obra es una aportación fundamental al diálogo intercultural en nuestro continente y tan útil a musulmanes como a no musulmanes.