El régimen franquista asentó su poder no solo sobre el contexto de las guerras que estaban teniendo lugar más allá del territorio español, sino también sobre una dura combinación de represiones a los vencidos y de apoyos por parte de los sectores favorecidos por su relación las fuerzas sublevadas. Todo ello siempre (de maneras más o menos explícitas) por medio de una violencia despiadada y de un férreo control del país, para el que las consecuencias supusieron un gran retroceso . A causa de ello, la población española sufrió en gran medida: el hambre, la enfermedad y la opresión fueron el pan de cada día de unos ciudadanos a los que el fin de la guerra les había prometido que no quedaría ni un hogar sin lumbre ni un español sin pan . Los autores de este volumen trazan un recorrido por las experiencias de la posguerra y las políticas de control de la sociedad que esgrimió el régimen del primer franquismo en cada rincón de la península: desde los campos de concentración y sus batallones de trabajos forzados hasta los comedores sociales o el mercado negro y el estraperlo, pasando por el uso de las fuerzas armadas y de espionaje, las epidemias, la infravivienda e incluso la identidad de una sociedad que, tras la guerra, solamente trataba de sobrevivir con lo poco que les había quedado.