Esta obra estudia minuciosamente la importancia del mar como agente vital del proceso de transculturación, en un fascinante relato que da cuenta del largo peregrinaje, navegación, descubrimiento, exploración y conquista que tuvieron lugar a lo largo de los últimos quinientos años en el océano Pacífico, cuya superficie, sin contar los mares a los cuales da vida, es mayor que la de todas las tierras juntas.