Este libro investiga la historia de la pasión por coleccionar desde el Renacimiento hasta nuestros días.
Todo objeto de colección, ya sea una caja de cerillas o la uña de un mártir, tiene un significado que trasciende al objeto mismo; es un tótem.
Y el afán incesante por poseerlo convierte al coleccionista en un antropólogo cultural.
Philipp Blom destila los temas que subyacen a esta pasión aparentemente tan inasible: conquista y posesión, caos y memoria, un vacío que colmar y la conciencia de la propia mortalidad.
Una crónica sobre la rareza de la mente humana, y la maravilla del mundo, espléndidamente escrita, fascinante, divertida, asombrosa (A.
C.
Grayling, The Financial Times).
Brillante...
Es a la historia del coleccionismo lo que Victorianos eminentes, de Lytton Strachey, a la época victoriana (Bevis Hillier, Literary Review).