Con apenas siete años, Martín Ximénez de Aibar es apartado de su madre y conducido con su abuelo Fortún Almoravid, alférez del estandarte real de Navarra y responsable de defender la frontera con Castilla, reino sumido en un continuo conflicto por la sucesión desde la muerte de Alfonso X el Sabio, en 1284.
El objetivo es hacer de Martín un hombre de armas, un caballero.
Pero no es más que un niño asustado y pocos apuestan un sanchete por que vaya a conseguirlo.
Y esto incluye al propio Fortún, que a punto está de devolverlo a Aibar, como hubiese devuelto una partida de vino picado o una espada de forja defectuosa.
Solo como última oportunidad, decide llevarlo consigo en sus incursiones militares por Castilla.
Primero, al cerco de Mayorga y, más tarde, a la toma de Nájera.
Sin embargo, Martín demostrará definitivamente su valía en la propia Navarra, donde las cenizas de la Guerra de la Navarrería, la que enfrentó a los burgos de Pamplona, siguen intactas.
El alférez del estandarte real es una novela repleta de aventuras, intrigas, amores unas veces más caballerescos que otras y sentimientos, que la autora engarza perfectamente con el asombroso conocimiento de la historia medieval que la caracteriza