Para Rosemary no fue fácil aceptar que el miedo había sido
desde la cuna el más leal de sus compañeros y que poseía un
don de comunicación con los espíritus. Ahora nos enseña que
la vida cotidiana no es el único plano de la existencia y muestra
otro mundo de bondad infinita. En ese misterioso mundo
halla a Águila Gris, guía espiritual, compañero inquebrantable
y mentor que nos habla a través de ella con palabras cargadas
de luz, revelándonos la naturaleza de los ángeles guardianes, la
vida después de la muerte y el amor que lo impregna todo