China, el océano Pacífico, el Nuevo Mundo y la Europa ibérica son los protagonistas de una historia que surgió de su encuentro y enfrentamiento durante el siglo XVI. Esta historia se resume en una fórmula simple: en ese mismo siglo, los ibéricos fracasan en China y tienen éxito en América. Eso es lo que nos descubre la historia global del siglo XVI, concebida como otra manera de interpretar el Renacimiento, menos obstinadamente eurocentrista y más en concordancia con nuestro tiempo.