En esta obra la ética se basa en un concepto positivo de la sexualidad, en la dimensión que nos lleva a buscar el placer, el gozo y el bienestar con otras personas. Para ello y para evitar errores, frustraciones y sufrimientos propios o ajenos, se propone la ética basada en la libertad, la dignidad, la justicia, la igualdad y la empatía. No fundamentada en una casuística moral, sino en principios argumentados.