Un debut gráfico fundamental ( Imposible de ignorar , The New York Times), Premio IGNATZ a la mejor novela gráfica del año. Un cómic visualmente espectacular sobre el recuerdo del trauma. Una nueva autora, admirada velozmente por Chris Ware, Art Spiegelman y toda la crítica estadounidense. Un debut deslumbrante que mezcla humor negro, estética infantil de posguerra y una narrativa fragmentaria para explorar la memoria traumática de la autora. A través de viñetas juguetonas y ejercicios interactivos, Kayla E. invita al lector a completar silencios y significados, convirtiéndolo en coprotagonista emocional. Pobreza rural, fanatismo religioso, abuso y maternidades rotas se entrelazan en un relato radicalmente honesto que desarma y conmueve. Una obra visualmente vibrante, incómoda, memorable y destinada a dejar
huella.