Sarah Kofman, filósofa nietzscheana, y Jean-Yves Masson, poeta y ensayista, se enfrentan al personaje y al mito de Don Juan desde una perspectiva original, que quiere subrayar su carácter transgresor, concretado en su rechazo a asumir ninguna obligación derivada de un contrato o compromiso social o personal. De este modo, su destino, marcado por su negativa a pagar su deuda, con mujeres seducidas, padres ultrajados y sociedad escandalizada, sólo puede desembocar en su destrucción final. Sin embargo, el modo en el que asume ese rechazo que lleva a la destrucción distinguirá a cada uno de los Don Juan analizados en esta obra: el de Tirso, el de Molière y el de Lenau. Desde ese punto de vista, que afirma la imposibilidad de llevar hasta el fin tal rechazo (puesto que Don Juan necesariamente ha de morir),