El "Discurso acerca de las pasiones del amor", ubicado poco antes de ese suceso, ya mostraba su búsqueda por razonar sobre las pasiones humanas: "El amor nos da más espíritu, el espíritu lo sustenta: hay que ser ágil para amar. Diariamente se nos agotan las maneras de gustar. Sin embargo, hay que gustar y lo logramos". Los textos breves que acompañan al ensayo inicial, "Acerca de la conversión del pecador", "Oración para pedirle a Dios el buen uso de las enfermedades" y "Tres discursos acerca de la condición de los grandes", permiten observar otras vetas del pensamiento surgido de la religiosidad del autor, fallecido prematuramente a los treinta y nueve años. Se trata de una breve antología que incitará la lectura y progresivo conocimiento de cualquier lector ajeno a la sensibilidad del autor. Es también un apéndice para quienes ya hayan recorrido su pensamiento. En ambos casos, quedamos convidados al privilegio de leer a uno de los grandes pensadores de la humanidad, cuyos textos -con una intención religiosa- gozan del don de la buena prosa: la lectura sabrosa que se vuelve reflexión sin que sus líneas acusen ni el mínimo ápice del paso de los tiempos.