París, 1 de agosto de 1914.
En la pensión de Madame Durieux coinciden jóvenes de todas las naciones en una cosmopolita y alegre convivencia.
Pasan los mejores días de su vida, disfrutando de la febril actividad de la Ciudad de la Luz.
Pero entonces el mundo da un vuelco.
Francia y Alemania se declaran la guerra y los amigos se convierten en enemigos, también en aquella pensión.
El temor a que el avasallador ejército germano llegue a las puertas de la capital ensombrece sus pensamientos.
¿Quedarse o huir? Uno de esos jóvenes, Agustí Calvet, firmando bajo el seudónimo de Gaziel, relató en un diario personal su experiencia durante el primer mes de la Gran Guerra de 1914-18, tal y como lo vivió en París, la ciudad donde la felicidad se apagaba.
Un siglo después, este apasionante y desgarrador "Diario de un estudiante" vuelve a publicarse.