Eres destilación de polvo y óvulo,
de un ansia, de un amor.
Y a su vez fuiste blando
y rosado alambique
donde gotas de agua
y puñados de arroz
y luces, sombras y aire
y verduras y carne
han ido decantando lo que eres.
Y eres puro y sucio.
Y el vaso florentino en el que caes
lo vuelves, cuando escribes, alambique
que destile de ti
lo mejor que no eres.
"Destilaciones", de Juan Peña