Escocia, principios del siglo XX.
John, un niño, entra por casualidad en un castillo.
Decide quedarse allí esa noche para colarse en la despensa y marcharse al día siguiente, con cualquiera de las visitas.
Lo que ignora es que el lugar solo se puede visitar los domingos y tendrá que pasar allí una semana entera.
¿Cómo sobrevivirá todo ese tiempo en este lóbrego lugar? Una novela divertida sobre la capacidad de adaptación y la superación de dificultades.