Esta antología acoge tres tipologías de literatura de terror: en La caída de la Casa Usher, el miedo parte del exterior para clavarse en el interior. En cambio, en La máscara de la muerte roja sentimos pánico ante lo irracional, lo incomprensible. Por último, Los crímenes de la calle Morgue son una perfecta expresión del miedo racional, de la inferencia y deducción ante algo que al principio parece indescriptible y horroroso. Uno de los principales precursores del relato corto de terror, así como de la literatura gótica y oscura.