Taj se dirige hacia el oeste, pero las consecuencias de haber dejado Kos atrás lo persiguen. Civiles inocentes huyen a los campos de refugiados mientras la magia oscura de Karima continúa apoderándose de su ciudad. Taj debe regresar, pero primero necesita un plan. Con la ayuda de Arzu, Taj y Aliya llegan a la aldea de sus antepasados, hogar de los tastahlik, Devoradores con la misma capacidad que Taj para pelear e invocar pecados. Cuando Taj acepta su nueva magia, comprende que hay dos grupos muy diferentes de tastahlik: uno que usa sus poderes para el bien y otro con una finalidad más ambiciosa.