El pequeño Sala tuvo un disgusto de muerte. Le pareció que no hallaría la forma de continuar viviendo, que sin el perro todo resultaba insulso y sin objeto. Pasado el momento de las lágrimas, el problema que se le presentó fue el de dar un destino honorable a la cantidad de afecto que dejaba vacante la ausencia del Turco Brinca como un perro, reconoce su voz como un perro y ladra como un perro ¡pero no es un perro!
En este entrañable relato, que trata un tema cotidiano lleno de magia y ternura, la fuerza del amor y la ilusión de un niño consiguen lo impensable: que un simple cepillo se convierta en animal de compañía. Un clásico de la literatura infantil catalana que destaca
por su pulido estilo literario a través de la ironía, del absurdo y del componente fantástico. Así, el protagonista se encuentra con que el cepillo que trata como si fuese un perro cobra vida y ayuda a la familia en un peligroso trance, pese al escepticismo inicial de los padres, que no creían que el objeto con el que jugaba su hijo fuese una mascota de verdad. Una obra maestra de Pere Calders que, desde el mundo infantil, cuestiona la realidad lógica de los adultos.
Merecedoras del Premio Lazarillo de Ilustración en 1981, en las imágenes de Carme Solé Vendrell resaltan la representación de los espacios domésticos y los distintos estados de ánimo del niño, con colores suaves y un cuidado tratamiento de la luz.
Temática: relación padres/hijos; imaginación, tesón, voluntad, confianza; juego, fantasía; objetos cotidianos; mascotas.
A partir de 5 años.