<p <B Todos necesitamos un amigo en quien confiar. </B </P <p <B Dispuesta a dejarse sorprender, Carlota nos da una lección sobre el valor de la amistad.</B </P <P Carlota quería una mascota. Le daba igual que fuera un perro, un gato, un hámster o incluso un cerdito. De manera que cuando cumplió seis años sus padres le regalaron una: <B ¡una roca gris y redonda! </B </P <P No era exactamente lo que ella estaba esperando, pero no pasa nada: Carlota adora a su mascota.</P <p <B Si tan solo su mascota pudiera quererla también...</B </P