Este apasionante relato nos traslada a las colinas de Seelow, a orillas del río Óder, en el momento en que el Ejército Rojo inicia su implacable avance hacia el último bastión del Tercer Reich: Berlín.Durante tres días de abril de 1945, casi un millón de soldados soviéticos atacarían esta última línea defensiva, mientras Stalin fomentaba en los estados mayores una abierta competencia entre Zhúkov y Kónev. Rotas las defensas, nadie dudaba de la encarnizada batalla que habría de librarse calle por calle, en la propia capital, o en los bosques aledaños, entre un Ejército Rojo sediento de venganza y unos nazis fanáticos y desesperados dirigidos desde el Führerbunker. La capitulación final llegaría a un alto coste en vidas humanas y abusos a la población civil, en particular a las mujeres.