En esta audaz obra Alejandro Pérez Polo se encarga de desgranar lo que el evangelismo ambiciona con su irrupción en la península: subordinar el cristianismo a los intereses de la alianza entre EEUU e Israel, construir una idea civilizatoria "judeocristiana" que levante una frontera religiosa y ética contra el enemigo musulmán, y favorecer una lectura del orden económico en la que la religión vuelve a operar como dispositivo de legitimación de las elites.