Tras obtener el título de bruja, los problemas de Arianwyn no han hecho más que comenzar. Con la guerra recrudeciéndose y las criaturas del bosque cada vez más desesperadas, la joven bruja vuelve a Lull con la misión de recuperar el Libro de los glíficos del silencio que se halla en algún lugar del Gran Bosque. Una historia de amistades rotas y recuperadas, de coraje encontrado y, por encima de todo, de perseverancia ante cualquier adversidad.