Antonio Gramsci es el pensador más disonante con el espíritu de nuestro presente. Nuestra actualidad, en la que predomina el fanatismo economicista, está vertebrada por contradicciones y, frente a estas, el sardo nos propone una máxima redentora de compromiso y coherencia: la lucha por una nueva cultura, es decir, por un nuevo humanismo . Recuperar a Gramsci entraña, por lo tanto, metabolizar su pesimismo de la inteligencia y optimismo de la voluntad , hacer nuestra su pasión duradera en la búsqueda de una mayor felicidad que la que vivimos