En el otoño de 1214, Alfonso VIII, ya en el final de su vida, emprende el que va a ser su último viaje. Durante el camino de Burgos a Plasencia, le asaltan los recuerdos de su largo reinado, cincuenta y seis años repletos de hechos singulares: conquista de Cuenca, derrota en Alarcos y victoria en las Navas de Tolosa contra los almohades, su ascenso al trono siendo menor de edad, un matrimonio fecundo, las luchas con los demás reinos cristianos...