Hace muchos años, en un momento en que a las mujeres no se les permitía estudiar, y menos trabajar en lo que deseaban, un médico fue denunciado injustamente por seducir a sus pacientes.
El muchacho descubrió ante todos que en realidad era una mujer.
Así tuvo que disfrazarse Agnódice, esta valiente joven ateniense, para lograr ejercer la medicina.