Un proyecto fotográfico para dar voz y visibilidad a los cuerpos no normativos. La vida de Armengol, como la de tantas otras mujeres sometidas a la dictadura de la belleza normativa, podría haber sido anónima. Pero cuando descubrió el feminismo y conoció a otras chicas por redes sociales que se mostraban empoderadas y orgullosas de sí mismas y de sus cuerpos, sintió que podía aportar su granito de arena Hace unos años empezó el proyecto Pelillos a la mar para dar voz y visibilidad a personas con cuerpos no normativos. Desde su cuenta de Instagram muestra sin pudor, sin filtros y sin complejos cuerpos cuya belleza resulta incómoda para las mentes cerradas. ¿No quieres caldo? Pues toma tres, cuatro, veinte tazas.