El libro plantea el problema de Dios desde la propia experiencia vital de su autor y su búsqueda incesante, tanto a través de la lectura de los grandes místicos y de las grandes tradiciones religiosas como de prácticas tales como el yoga y la meditación,
hasta el encuentro con aquellas personas afines a sus inquietudes espirituales. Los textos místicos y sagrados son abordados a partir de autores como Mircea Eliade, Henry Corbin, entre otros, y confrontados con la filosofía griega y del siglo XX, desde Nietzsche a Martin Heidegger o Hannah Arendt.