Ha sido un verano largo y caluroso, pero el final de las vacaciones está a la vuelta de la esquina y Mario, Ana y Croqueta (como todos llaman a Darío) tendrán que volver muy pronto al colegio. Un día en el bosque se encuentran con una niña que llora desconsoladamente porque no encuentra a Clementina. Los pequeños lo tienen claro: esa aventura no van a perdérsela. Está haciéndose de noche, no saben cómo es Clementina y el bosque es muy grande, pero ¿qué puede salir mal?