Los cuentos de fórmula son cuentos populares, generalmente de animales, breves, lúdicos y muy líricos. Se apoyan en estructuras poéticas, exactas y aseguradoras. La precisión y fijeza estructural de estos relatos contribuye a la organización del pensamiento del niño/a y la ejercitación de su memoria, y todo ello gracias a la seguridad que transmite su maquinaria poética perfecta. Estos cuentos de fórmula serían cronológicamente los que suceden a los cuentos corporales y preceden a los primeros cuentos de hadas o maravillosos.