El año 2000 marcó el final de la tregua de ETA, con la reanudación de la violencia por parte de la banda terrorista y el regreso de la socialización del sufrimiento . Una vuelta al terror que con la kale borroka se extendió a toda la ciudadanía y que situó en el punto de mira a representantes políticos, jueces, periodistas y otros referentes sociales. Aunque lejos de las cifras de víctimas de los años de plomo , aquella violencia tuvo un profundo impacto en una sociedad ahora muy sensible y beligerante con el terrorismo. A la vez, con el Acuerdo de Estella, operaba una nueva estrategia de acumulación de fuerzas nacionalistas. El resultado de todo ello fue una intensa fractura social, alimentada por estrategias políticas contrapuestas y por la instrumentalización del miedo, que puso a prueba la solidez de las instituciones democráticas y la convivencia ciudadana. A partir de testimonios, análisis, reflexiones y recuerdos de historiadores, periodistas, magistrados, pacifistas y políticos entonces en activo, se reconstruye el contexto político y social de aquellos años, atendiendo a las decisiones de los actores implicados y a sus consecuencias. Este libro colectivo ayuda a comprender por qué el año 2000 supuso, a la vez, el último intento de imposición violenta y el inicio del declive definitivo de la organización terrorista ETA.