Tras recibir una esmerada educación clásica y convertirse en maestro de retórica, Sofronio (ca. 550 - ca. 639) viajó a Alejandría, donde alcanzó justa fama y el sobrenombre de el Sofista .
Junto a su compañero Juan Mosco visitó los monasterios de Siria, Palestina y el Sinaí. De regreso, colaboró en Alejandría con los patriarcas Eulogio y Juan el Limosnero. El otoño de 633, estando en Jerusalén, ascendió a la sede episcopal por aclamación popular. Y cuando murieron las principales autoridades por el largo asedio, Sofronio tuvo que rendir la ciudad a las tropas musulmanas del califa Omar.