<p <strong Lionel Shriver </strong (Gastonia, Carolina del Norte, 1957) es periodista y escritora. En 2005, con varias novelas en su haber, recibió el prestigioso Women's Prize for Fiction por <strong <em Tenemos que hablar de Kevin</em </strong , un superventas que la consagró definitivamente en el panorama literario internacional: Pocas veces un libro ha explorado con tal sutileza y complejidad esa tenebrosa sustancia que une a una madre y a su hijo (Véronique Rossignol, <em Livres Hebdo</em ). Además de esta, Anagrama ha publicado sus siguientes novelas: <strong <em El mundo después</em </strong <strong <em del cumpleaños</em </strong : Compleja y atrevida, la inteligente meditación de Shriver fascinará a cualquiera que se haya preguntado alguna vez qué habría pasado si hubiera seguido, o ignorado, uno de esos impulsos que cambian la vida (Francine Prose, <em People</em ); <strong <em Todo esto para qué</em </strong : Lionel Shriver no escribe, construye bombas (Laura Fernández, <em El Mundo</em ); <strong <em Big Brother</em </strong : La lucidez de Lionel Shriver nos da siempre un merecido y a ratos hilarante bofetón. Nos mantiene despiertos (Marta Sanz, <em El Confidencial</em ); <strong <em Los Mandible</em </strong : La autoconsciente brillantez de sus diálogos y el satírico aliento de su prosa se conjuran, como en las mejores novelas de Jonathan Franzen o Jeffrey Eugenides, a favor de sus personajes, que siempre resultan cercanos (Sergi Sánchez, <em El Periódico</em ); <strong <em Propiedad</em </strong <strong <em privada</em </strong : Shriver en la cúspide de su talento (<em Financial</em <em Times</em ), y <strong <em El movimiento del cuerpo a través del</em </strong <strong <em espacio</em </strong : Un bilioso retrato de los adictos al fitness& x02026; Pocos autores pueden ser tan entretenidamente problemáticos como Shriver (Alfred Hickling, <em The Guardian</em ).</p