Durante su infancia, Adina llenó cuadernos con redacciones sobre vacaciones extraterrestres. Algo más tarde, aterrizó en una facultad de economía y, al final, se hizo escritora y periodista. En 2007 le concedieron el premio Joven Periodista del Año (sección cultural) y, a pesar de haber debutado con literatura para adultos, descubrió que lo que más le gusta es inventar cuentos para niños. De sus juegos con las palabras han salido hasta ahora varios libros.