A la autora Gina Mayer le gustan las flores de todas las maneras: en los vestidos, en jarrones, en su vajilla y en el campo. Si no está sentada frente a su ordenador, creando emocionantes historias para niños, jóvenes o adultos, cultiva margaritas y dientes de león en su jardín de Düsseldorf (Alemania), escucha el canto de los pájaros o va con su amigo el erizo a buscar caracoles.