Situado en el quicio entre la Ilustración y el Romanticismo, Johann Gottlieb Fichte (1792-1814) fue una de las estrellas fulgurantes, junto a Schelling y a Hegel, del llamado Idealismo alemán. Bajo el inicial embrujo de la Filosofía kantiana y de la Revolución Francesa, forjó un sistema que deslumbra por su ambición, pues a partir de un único primer principio -la libertad-, quiso derivar todos los saberes sustantivos para la humanidad (derecho, ética, religión, política, estética, filosofía de la historia, pedagogía, filosofía de la naturaleza...).