Wenceslao Fernández Flórez (A Coruña, 1885-Madrid, 1964) trabajó para el
Heraldo de Galicia,
Tierra Gallega,
ABC,
Diario Ferrolano y
Noroeste. Se trasladó a Madrid en 1905, y en 1934 fue elegido miembro de la Real Academia Española. Entre sus novelas destacan
El malvado Carabel (1931) y
El bosque animado (1943), ambas adaptadas al cine.