De la luz negra se despliega como un libro dentro de un libro dentro de otro libro. Un juego de espejos celulares, un canto a la materialidad de las narraciones y de los afectos, a la camaradería sin semejanza. Una escultura textual con la que iluminar las vulnerabilidades que compartimos seres tan dispares como Lucio, Marsha P. Johnson, el santo sufí Rumi o tú misma, ahora que lees estas palabras.